ULRICH KNY: “ME HA IMPRESIONADO LA MAGNITUD DE LOS DAÑOS”
Este fue uno de los comentarios del representante internacional de Ayuda a la Iglesia que Sufre (AIS), quien visitó nuestra Diócesis en la tarde del martes 27 de abril.

El recorrido de Ulrich Kny se inició en la parroquia de Sagrada Familia, en la zona Curicó Rural, en donde pudo ver en el terreno los estragos del sismo del 27 de febrero. En la ocasión conoció el testimonio del párroco, el padre Víctor Gómez González, y agentes pastorales de esta unidad eclesial.

Posteriormente, el personero alemán de AIS quien era acompañado por Patricio Carvajal, director ejecutivo de AIS, se trasladó hasta la parroquia San José de Colín en la zona Talca Rural, quedando conmovido en la situación en que quedó este templo. Posteriormente sostuvo un encuentro con la Comisión Diocesana de Reconstrucción y por la noche compartió la cena con nuestro Obispo, Monseñor Horacio Valenzuela Abarca.

“Para mí es muy importante conocer los daños que ha causado el terremoto y maremoto. Siempre será una gran diferencia conocer los proyectos en el papel, en vez de escuchar los testimonios de las personas que fueron afectadas, por ese sentido es muy valioso este viaje”, explicó Ulrich Kny.

Durante estos días el agente de AIS estuvo en las arquidiócesis de Concepción y Santiago, y las diócesis de Rancagua y Talca. “Me ha impresionado mucho la magnitud de los daños y a la vez agradezco a Dios que ha salvado muchas vidas. El número de muertos por el terremoto es relativamente bajo en comparación con el tamaño de este horrible terremoto”.

“Con nuestra oficina nacional en Santiago hemos lanzado la campaña Reconstruyamos Chile con Cristo, la cual abarca una iniciativa de construcción de capillas de emergencia”, indicó Kny sobre la cooperación emprendida por AIS.

Profundizando en lo anterior, Patricio Carvajal manifestó que la idea es “ayudar con la instalación de capillas de emergencia en lugares donde los templos han caído, y ya tenemos más de 50 peticiones. Estamos recaudando el dinero para llevar a cabo esto ya que cada una de ellas tiene un costo de 10 millones de pesos. Esta iniciativa es solo temporal, por el lapso en que la iglesia demore en construir el templo. Pasada la emergencia participaremos en proyectos de reconstrucción de las diócesis afectadas de Santiago a Concepción, principalmente. Hay que sumar esfuerzos: los fieles de cada parroquia, fondos públicos, fondos internacionales, y en la suma de todos esos nosotros también vamos a participar”.

La visita de los integrantes de la Fundación de Ayuda a la Iglesia que Sufre se prolongó hasta la mañana del 28 de abril.