CAMPESINOS MAULINOS ACOGIERON A LA VIRGEN

Por Gualleco comenzó la visita de la Virgen del Carmen Misionera a la zona de Talca Rural, el lunes 19 en la tarde; venía en procesión desde Curepto. Ahí, la Virgen, Madre de Chile, fue recibida con alegría y honrada con el baile nacional que le ofrecieron voluntarios desafiando el frío.

Antes de llegar a Gualleco, la Virgen hizo un alto en la iglesia de Batuco, donde al principio la acogida no fue muy numerosa, pero fue creciendo la cantidad de gente muy rápidamente. Más que cualquier otro sentimiento, el agradecimiento de la gente es lo que más resaltaba en Batuco, de que la Reina de Chile se detenga en un lugar tan pequeño, un  gran honor.

Pencahue fue la siguiente parada, una breve detención de media hora, a pesar de que los lugareños no estaban preparados para dejarla ir, pero el tiempo apremia y es necesario cumplir el programa. Todos quieren ver a la Virgen, la Madre de Chile, y hay que ser generosos y resignarse. Ha sido una larga espera para estar con ella muy poco rato.

A Maule llegó la comitiva con la imagen de la Virgen del Carmen Misionera cerca de las 22:30 horas, ahí la esperaba el párroco del lugar, padre Pedro Castillo, quien celebró una breve Liturgia pues quería dejar tiempo a la gente para que se acercara y orara por sus propias intenciones, explicó.

El día martes 20 de julio comenzó por Duao y luego en San Rafael con una lluvia torrencial, que no fue impedimento para que se congregara una gran cantidad de gente; quedó demostrado que por ver la imagen de la Virgen, el frío y la lluvia valen la pena.

Cabe destacar la visita a los ancianos de la JOC en Vilches Bajo. Allí la esperaban todos los abuelitos cuya salud les permitía salir al corredor de la casa en plena pre cordillera, con una lluvia muy fuerte y un frío que calaba los huesos. Con cantos y oraciones la virgen era esperada pacientemente; una especial oración fue dirigida a quienes escuchaban desde sus camas al interior del Asilo. La visita también fue muy corta, pero la alegría muy grande.

En procesión llegó la virgen a San Clemente, donde la gran iglesia hexagonal estaba llena, la esperaba también un coro de huasos que tras la ceremonia la honraron con unos pies de cueca. La Misa, presidida por el Vicario de Talca Rural, padre Felipe Egaña, quien dijo durante la homilía que “Jesús quiere que la virgen consuele, cuide a su pueblo, y quiere también que su pueblo, que está reunido esta noche, la acoja con afecto y con cariño y le brinde protección permanente”.

Al día siguiente, desde muy temprano comenzó el recorrido por la Ciudad de Talca, el jueves 22 la imagen de la Virgen estuvo en Curicó, el viernes 23 visita Curicó Rural y finalmente será entregada a la Diócesis de Rancagua el sábado 24 en la localidad de Morza Bajo.