Con una amplia participación de agentes pastorales, la Diócesis vivió una nueva Asamblea Diocesana en Curicó, marcada por la reflexión sobre la identidad eclesial y el espíritu de gratitud en el contexto de los 100 años.
El sábado 21 de marzo, desde las 09:00 horas, el gimnasio del Instituto Santa Marta de Curicó acogió la Asamblea Diocesana 2026, instancia que convocó a más de 700 agentes pastorales provenientes de las distintas parroquias de la diócesis, quienes llegaron desde muy temprano para ser parte de este tradicional encuentro eclesial.
La jornada fue animada por el padre Luis Alarcón, Vicario de Curicó, quien dio la bienvenida saludando a cada una de las comunidades según sus zonas pastorales, generando desde el inicio un ambiente de cercanía y comunión. Esta asamblea tuvo un carácter especial, al vivirse en el contexto del año centenario de la Diócesis de Talca, celebrado durante 2025 y que continúa siendo motivo de alegría, gratitud y proyección.
El encuentro comenzó con la oración inicial, guiada por la hermana María Elena Navarro, religiosa del Prado, quien invitó a los presentes a poner este nuevo año pastoral en manos del Señor. Posteriormente, los asistentes pudieron ver un video resumen del año pastoral, en el que se recordaron momentos significativos, especialmente las celebraciones del centenario, destacadas como un tiempo para agradecer, celebrar y anunciar.
Nuestra identidad
A continuación, el padre Cristian Avendaño, Vicario Pastoral, dirigió un saludo de bienvenida y explicó el sentido de la Asamblea, como un espacio de encuentro que permite hacer memoria agradecida, celebrar la fe, mirar el presente y profundizar en el mensaje del obispo para iniciar este nuevo año pastoral.
Uno de los momentos centrales de la jornada fue la exposición del profesor Marcelo Pinochet, académico de la Universidad Católica del Maule, quien reflexionó sobre la identidad diocesana. En su intervención abordó dimensiones como la identidad comunitaria, simbólica e histórica, junto a los factores culturales y sociales que influyen en ella, así como también las dificultades y desafíos que se presentan en el tiempo actual.
Posteriormente, el obispo de la Diócesis de Talca, monseñor Galo Fernández, entregó su mensaje titulado “Iglesia de Talca y Curicó, dime tu nombre, tu vocación”, profundizando también en la identidad como un elemento clave para la vida y misión de la Iglesia.
Memoria agradecida
En su reflexión señaló: "La ruta del centenario diocesano nos ha invitado a hacer memoria agradecida, mirar para atrás con actitud de gratitud, porque queremos reconocer lo que hemos recibido (...) el centenario de la diócesis no es solo de las historias oficiales del obispo sino de un tejido precioso y gigantesco. Esa experiencia nos ha hecho palpar las riquezas de nuestras raíces. Lo hemos hecho para mirar nuestra identidad".
Asimismo, el obispo describió algunos rasgos que caracterizan esta identidad, subrayando que son aspectos que “muchos necesitamos cultivar en este nuevo tiempo de la historia”.
- Una Iglesia fundada en el encuentro con Cristo.
- Activa participación del Pueblo de Dios.
- La sinodalidad.
- Una Iglesia encarnada en la realidad social.
- Iglesia que canta la grandeza del Señor.
Su intervención concluyó con una invitación concreta a la reflexión: “Para cumplir nuestra misión, ¿cuál es el rasgo más importante hoy en día y cómo cuidarlo?”, pregunta que los agentes pastorales respondieron a través de un formulario digital.
Tras este espacio, los participantes vivieron un momento de descanso fraterno, donde compartieron un café junto al tradicional pan de huevo, característico de esta Asamblea.
Al retomar la jornada en el gimnasio, se presentó a los nuevos consagrados que se integran a la diócesis, para luego dar paso a uno de los momentos más emotivos del encuentro, el reconocimiento a un agente pastoral por cada parroquia a quien se les entregó un galvano como signo de gratitud por su servicio. Este gesto, especialmente significativo en el contexto del centenario, fue ampliamente aplaudido, destacando la entrega silenciosa y generosa de tantos hombres y mujeres al servicio de sus comunidades.
La Asamblea Diocesana 2026 concluyó con la bendición final del obispo, quien animó a todos los presentes a seguir caminando juntos en este nuevo año pastoral, fortaleciendo la vida comunitaria y renovando el compromiso de fe, unidos en la esperanza y en la alegría de continuar celebrando los 100 años de vida de la diócesis.