Con el objetivo de fortalecer la formación espiritual y litúrgica de los servidores del altar, la Parroquia San Bonifacio de Lontué realizó el pasado sábado 13 de junio un retiro para acólitos y sus padres en las dependencias del Santuario Santa Rosa de Lontué.
La actividad congregó a cerca de una docena de niños provenientes de las comunidades de Casablanca, Santa Amalia, Santa Rosa y la parroquia, quienes participaron acompañados por varios de sus padres en una jornada marcada por la fraternidad, la formación y la oración.
El encuentro comenzó al mediodía con dinámicas de bienvenida, juegos y momentos de integración que permitieron fortalecer los lazos entre los participantes. Posteriormente, compartieron un almuerzo preparado por el Vicario Parroquial, padre Cecilio González, junto a las Hermanas Servidoras de la Palabra, quienes sorprendieron a los asistentes con unos tradicionales tacos al estilo mexicano.
Durante la tarde se desarrolló el espacio formativo del retiro, donde los niños profundizaron en distintos aspectos de su servicio litúrgico: “Tuvimos la oportunidad de darles a ellos dos temas formativos, uno teórico y otro práctico. El tema teórico era en relación a los vasos sagrados, la credencia, el uso de ellos, gestos y actitudes de devoción y piedad con el cual hay que servir arriba del altar en la Santa Misa. Y el práctico donde tuvimos la oportunidad de practicar simulando la Eucaristía y su servicio propio en los momentos que les competen. Entre los temas seguimos teniendo dinámicas de animación, juegos, compartir, lo cual les ayudó mucho a integrarse”, señaló el padre Cecilio González.
El sacerdote también destacó que la experiencia permitió reforzar la seguridad y el compromiso de los niños: “Fue un retiro muy provechoso, se coordinó con ellos en que el retiro se tendrá en un aproximado de cada 2 meses. La idea es que la formación siga, y el crecimiento del movimiento de servidores del altar, así como también el acompañamiento de sus padres”.
La jornada concluyó con un profundo momento de adoración al Santísimo Sacramento, en el que los acólitos y sus padres tuvieron la oportunidad de orar juntos, y se finalizó cerca de las 18:00 horas, dejando una positiva evaluación entre los participantes.