Con el envío de cuatro imágenes peregrinas, el Santuario Santa Rosa de la Parroquia San Bonifacio de Lontué dio inicio a su fiesta patronal. Durante agosto, las imágenes recorrerán cerca de 80 hogares del sector y todas las comunidades de Lontué.
La programación de esta festividad contempla la peregrinación de imágenes, la novena, celebraciones eucarísticas y la tradicional fiesta patronal que culminará el domingo 30 de agosto. El inicio de este tiempo especial estuvo marcado por la misa de envío, realizada el sábado 01 de agosto, instancia en la que fueron enviadas cuatro imágenes peregrinas de Santa Rosa. Tres de ellas recorrerán cerca de 80 hogares del sector de Santa Rosa, mientras que una cuarta visitará las distintas comunidades de la Parroquia San Bonifacio de Lontué, permaneciendo en cada lugar hasta el 29 de agosto, cuando todas regresarán al santuario.
Cada imagen peregrina irá acompañada de una carpeta con diversos materiales de apoyo para la oración familiar, entre ellos la oración a Santa Rosa, el himno "Oh Gloriosa Santa Rosa", el Santo Rosario, el Evangelio del día y una serie de frases inspiradas en los escritos de la santa, junto a reflexiones que buscan motivar el diálogo y la vivencia de la fe dentro del hogar.
Jhonny Ortiz, coordinador de la Comunidad Santa Rosa, explicó que esta iniciativa busca acercar la fe a las familias, especialmente a quienes por distintos motivos no pueden participar regularmente de la vida parroquial.
"La idea es que cada familia pueda leer estas frases y hacer una reflexión. Nosotros hacemos una guía, pero lo importante es que cada familia pueda dialogar entre ellos. En ese momento de intimidad, de confianza, de mamá con hijo, de mamá con papá, donde el núcleo familiar se reúne, es importante que exista esa cercanía con la santa, con nuestra santa”.
Una peregrinación que une a toda la parroquia
La imagen destinada a las comunidades parroquiales iniciará su recorrido en Requingua, continuando por Sanatorio, Parroncillo, Higuerillas, La Isla, Parroquia San Bonifacio, Santa Lucía, Santa Amalia, Pirihuín, Entre Ríos y Casa Blanca, desde donde retornará al Santuario Santa Rosa el sábado 29 de agosto, durante la misa de vísperas de la fiesta patronal.
En cada comunidad, el día en que la imagen es recibida se celebrará una Santa Misa a las 19:00 horas, para luego permanecer allí durante algunos días antes de ser entregada a la siguiente localidad.
En tanto, las otras tres imágenes recorrerán distintos sectores de Santa Rosa, visitando familias de El Bajo, La Higuerilla, los Departamentos, Callejón de los Puros, San Gregorio, Pulmudón, Cerrillo y otros sectores, llevando la presencia de la patrona a decenas de hogares.
Para Ortiz, este esfuerzo pastoral responde al deseo de que la Iglesia salga al encuentro de las personas y no espere únicamente que ellas lleguen al templo: "Nosotros tenemos que tratar de llevar, en este caso, a la santa, pero junto con la santa va la Iglesia; llevar la Iglesia a los hogares. Tratar de encantar a todas las familias y no solamente aquí en Santa Rosa. Estamos haciendo un trabajo a nivel parroquial porque la imagen recorre todas las comunidades. La idea es incentivar y despertar el cariño por Santa Rosa y que, por medio de ella, las personas puedan llegar a Dios".
Novena y fiesta patronal
Como preparación para la gran celebración, entre el 21 y el 29 de agosto se desarrollará la tradicional Novena, con el rezo del rosario a las 19:00 horas, seguido de la oración a la patrona y la celebración de la misa.
Asimismo, durante agosto se celebrarán las tradicionales eucaristías dominicales y las misas de la novena en el santuario. Entre los momentos más importantes destacan la misa de los enfermos, el sábado 29 de agosto a las 15:00 horas, la misa de vísperas a las 19:00 horas, el retorno de las imágenes peregrinas y, finalmente, el domingo 30 de agosto, la procesión a las 15:00 horas y la misa a las 16:00 horas, con las que culminarán las celebraciones en honor a Santa Rosa.
De esta manera, el Santuario Santa Rosa invita a toda la comunidad a vivir un mes de profunda espiritualidad, en el que la patrona sale al encuentro de las familias para fortalecer la oración y renovar la fe.