Elena Fernández y Francisco Pizarro recibieron este domingo 09 de agosto su envío como ministros, culminando un proceso de formación y discernimiento que los lleva a servir a sus comunidades.
Este domingo 09 de agosto, a las 10:00 horas, la Parroquia Nuestra Señora de Lourdes de Cordillerilla vivió una significativa celebración con el envío de Elena del Carmen Fernández y Francisco Fernando como nuevos ministros. Tras dos años de formación y discernimiento, ambos asumieron este servicio eclesial con el compromiso de llevar el Evangelio y acompañar a las comunidades.
Aunque sus caminos han sido diferentes, los dos coinciden en que este ministerio es el fruto de una vida marcada por la fe y el servicio. Durante años han colaborado activamente en sus comunidades parroquiales, descubriendo poco a poco que el Señor los llamaba a una misión aún mayor, la que ahora comenzará oficialmente con su envío como ministros.
En el caso de Elena Fernández, su servicio comenzó hace más de 30 años en la capilla Santísima Trinidad de Las Piedras. Su cercanía con Dios nació cuando era adolescente, encontrando en Él un amigo con quien compartir sus alegrías y dificultades. Con el paso de los años fue creciendo en el servicio a su comunidad, experiencia que también estuvo marcada por momentos de dolor y de profunda renovación espiritual.
Hoy, madre de dos hijos y abuela de tres nietos, vive este nuevo paso con gratitud, acompañada por el cariño de su familia y de la comunidad que la ha visto servir durante décadas.
"Lo único que le pido a Dios es que me dé fortaleza para estar tranquila y poder vivir este servicio de buena manera. Siento que esto es un matrimonio. Incluso le pedí al obispo Galo que me bendijera un anillo, porque quise colocármelo y sentir que me caso con Dios, que me caso con Jesús. Él dio la vida por nosotros; ¿cómo no voy a hacer algo por Él? Yo solo quiero decirle: 'Aquí estoy, haz de mí lo que tú quieras. Quiero ser tu instrumento y que se haga tu voluntad en mí'".
Francisco Pizarro, por su parte, descubrió la fe desde muy pequeño gracias al testimonio de sus padres, quienes le enseñaron a vivir la oración en familia. Sin embargo, fue a partir de una profunda experiencia de conversión, vivida el 16 de julio de 2009, cuando sintió con claridad el llamado del Señor a entregar su vida al servicio de la Iglesia. Desde entonces ha colaborado en la catequesis, la liturgia y el anuncio de la Palabra, primero en la comunidad Santo Domingo y actualmente en la comunidad Inmaculado Corazón de María, del sector La Obra.
Casado hace 31 años con Rosa Cervela, Francisco destaca que el apoyo de su esposa ha sido fundamental durante todo este camino, ya que ella también sirve como catequista en la parroquia. Juntos han formado una familia con tres hijos y tres nietos, quienes han acompañado con alegría este proceso de discernimiento y preparación para el ministerio.
"Cuando el padre me hizo la invitación, mi corazón ya estaba preparado para recibirla. Desde mi conversión sentí profundamente este llamado a servir al Señor. Con el tiempo fui descubriendo que ese servicio era anunciar con el fuego de Dios su Palabra y servir a mis hermanos donde Él quisiera ponerme. Hoy vivo este servicio con una confianza y una paz interior maravillosas, pidiéndole al Señor que me conceda la humildad para servirlo donde quiera que Él me envíe".
El envío de Elena Fernández y Francisco Pizarro representa una nueva alegría para la comunidad de la Parroquia Nuestra Señora de Lourdes de Cordillerilla. Ambos han respondido con generosidad al llamado de Dios y así iniciar una nueva etapa de servicio en nuestra diócesis.