La celebración se realizó el sábado 17 de enero en la capilla San José de la parroquia Sagrada Familia y fue presidida por el obispo de la Diócesis de Talca, monseñor Galo Fernández, quien destacó este paso como decisivo en el camino al sacerdocio.
Con una Eucaristía marcada por la gratitud y la alegría, el seminarista Ignacio Ramírez recibió el ministerio del acolitado el sábado 17 de enero a las 20:00 horas, en la capilla San José, perteneciente a la parroquia Sagrada Familia de Talca. También estuvieron presentes familiares, sacerdotes, diáconos, seminaristas y la comunidad.
Luego de las lecturas del día, durante su homilía el obispo se dirigió de manera cercana al seminarista, situando este ministerio dentro de su proceso formativo y espiritual: “Querido Ignacio, con mucha alegría celebramos esta Eucaristía en que vas a recibir el segundo ministerio que contempla la Iglesia. Ya recibiste el ministerio del lectorado en tu parroquia de origen, que te vincula a la Palabra de Dios, y hoy recibes el ministerio del acolitado, que te vincula al altar, y en particular a Cristo que por nosotros se entrega y se sacrifica”.
“Celebramos con inmensa alegría este momento. Tu vida es una llamada a ponerte al servicio de un Dios que nos ha amado hasta el extremo, que te ha amado a ti hasta el extremo y que te ha dado el inmenso regalo de convocarte para dar testimonio de ese amor y ayudar a que todos se puedan encontrar con este Dios que nos ama de un modo tan radical”.
Monseñor Fernández subrayó que este paso sitúa a Ignacio Ramírez en la etapa final de su camino vocacional, destacando el profundo sentido eucarístico de este servicio: “Con esto vamos llegando al final del camino, a la última etapa, que esperamos pueda concretarse en las órdenes sagradas, primero diácono y luego presbítero. El vínculo con el altar será esencial en tu vida sacerdotal, el altar en el cual se inmola el Cordero de Dios, el que se entrega por nosotros y reemplaza todos los sacrificios de la antigua alianza”.
Durante la celebración como signo del ministerio de acolitado, se le entregó a Ignacio Ramírez el cáliz con vino para su servicio en el altar y la Eucaristía, y el obispo hizo una oración de bendición.
Al término de la celebración, Ignacio Ramírez dirigió unas sentidas palabras de agradecimiento, comenzando por quienes lo acompañaron en este momento tan significativo de su camino vocacional: “Gracias a todos por haber venido hoy, gracias a quienes se encontraron con todo esto casi por sorpresa. De verdad, gracias por acompañarme. Hoy es un día muy bueno y estoy feliz de que todos estén acá”.
“Quisiera agradecer en primer término a nuestro obispo por su cercanía y por acoger mi vocación en todo este tiempo que he estado en el seminario. A la parroquia Sagrada Familia de Talca por recibirme con tanto cariño durante este año, a nuestro párroco José Ignacio, que se la ha jugado un montón para que tenga una buena experiencia acá con ustedes, y a todas las comunidades que me han acompañado”.
Finalmente, compartió cómo este ministerio lo anima a continuar su camino: “En este último tiempo el Señor me ha mostrado su bondad de una manera renovada y eso me ha animado a finalizar esta etapa de formación en el seminario con mucha esperanza. Me siento muy feliz en esta parroquia y me entusiasma mucho saber que en algún tiempo más podré estar más permanente en la diócesis. Todo esto lo dejo en manos del Señor y del Obispo”.