Con una misa presidida por el obispo Galo Fernández, esta parroquia de Curicó Rural conmemoró el centenario de su fundación, culminando un año de intensas actividades solidarias y culturales para restaurar su templo, ícono patrimonial de la localidad.
La Parroquia San Bonifacio de Lontué vivió el pasado 22 de febrero una jornada histórica al celebrar solemnemente sus 100 años de vida. Aunque la parroquia fue fundada el 24 de febrero de 1926 y cumplía oficialmente su centenario el 24 de febrero de 2026, la comunidad adelantó la celebración principal al domingo 22, con una Eucaristía a las 12:00 horas presidida por nuestro pastor, el obispo Galo Fernández.
Tras la celebración litúrgica, la fiesta continuó con una gran convivencia fraterna en la plaza frente al templo, acompañada por familias, jóvenes y autoridades, donde pudieron disfrutar de un cóctel y presentaciones de cueca, así lo indicó Manuel Calquín Fuentes, presidente del Centro Cultural Artístico Comunitario Social de la parroquia.
“Fue una linda celebración, participaron todas las comunidades, gente de afuera que está atenta a la parroquia y terminó con un gran cóctel donde compartimos fraternalmente, contamos también con una estudiantina, pies de cueca, entre otras cosas. Fue algo muy maravilloso y toda la comunidad llegó al encuentro”.
Un año completo de celebración
Desde principios de 2025, la comunidad comenzó a organizarse constituyendo un centro cultural con personalidad jurídica, con el objetivo de trabajar en la conmemoración de los 100 años y en la restauración de los vitrales del templo.
Entre las actividades realizadas durante el año destacan la campaña solidaria “100 en 100”, que logró reunir 100 cajas de mercadería y 100 frazadas tejidas por vecinas de Los Queñes y otras comunidades. Un encuentro comunitario con participación de las diez comunidades de las parroquias: La Isla, Santa Rosa, Sanatorio, Requinhua, Higuerillas, Entre Ríos, Pirihuin, Santa Lucía, Casablanca y Lontué. El concurso de pesebres, realizado a comienzos de diciembre, con la participación de jardines infantiles, escuelas, comunidades cristianas y familias. Y el festival de la voz con mensaje cristiano, efectuado el 24 de enero, enfocado en valores y música con sentido formativo.
Además del esfuerzo comunitario, la parroquia ha postulado a diversas subvenciones y fondos externos, así lo explicó Manuel Calquín.
“Durante todo el año estuvimos haciendo actividades para juntar dinero, porque uno de los objetivos fundamentales era la recuperación y restauración de los vitrales de nuestra parroquia. Están muy deteriorados, y el rosetón también. El proyecto inicial de restauración contemplaba 52 millones de pesos, cifra que luego fue ajustada a 30 millones tras una nueva propuesta. Actualmente, la comunidad ha logrado reunir cerca de 21 millones de pesos, lo que permitió completar la primera etapa de intervención en el rosetón. Ahora trabajan en la restauración de los cinco vitrales del presbiterio, correspondiente a la segunda etapa”.
“Yo creo que Dios estaba con nosotros en este proyecto, porque juntar tanta plata en tan poco tiempo fue una bendición. Nos fue bastante bien, gracias a Dios”, expresó Manuel.
Un patrimonio que une
Más allá de las cifras y actividades, el centenario ha sido una experiencia profundamente significativa para la comunidad: “La gente respondió con mucho cariño a los requerimientos y a la participación en las actividades. La parroquia de Lontué es un ícono, es un templo antiguo y tiene características muy especiales. Para nosotros es un patrimonio cultural y religioso para todo el pueblo”, afirmó Calquín.
La conmemoración del centenario no marca el fin del trabajo. Por el contrario, la comunidad proyecta nuevas actividades para mantener vivo el espíritu celebrativo y continuar reuniendo recursos para la restauración. Entre las iniciativas próximas se encuentra un desfile comunitario programado para el 14 de marzo, impulsado por el párroco, el padre David Martínez, donde cada comunidad participará con un carro alegórico transmitiendo un mensaje.