Este lunes 23 de marzo falleció esta religiosa de origen belga de la congregación Hermanas Franciscanas de Gante.
Cuando en abril de 2022 se despidió de Curicó y de nuestra diócesis mencionó: “La que tiene que dar las gracias soy yo por haberme recibido, por haberme ayudado a dar catequesis enseñando lo que yo aprendí en mi casa. Ser catequista no es alguien especial, es alguien que se deja guiar por el mismo Dios”.
La hermana Michel fue misionera en nuestro país durante 54 años, estando en Salamanca (norte de Chile), Santiago y los últimos 24 años en Curicó, muy vinculada a la catequesis, a la pastoral social y a las parroquias El Rosario y Santísima Trinidad.
Damos gracias a Dios por todos los frutos que dejó la hermana Michel en nuestra tierra y oramos por su eterno descanso.