La imagen, donada por la Fundación Manos Abiertas, corresponde a una réplica del mosaico de la Virgen del Carmen ubicado en los jardines vaticanos.
Este miércoles 1 de julio, el obispo de Talca, Mons. Galo Fernández, bendijo en compañía de los miembros de la curia diocesana, un mosaico de la Virgen del Carmen, imagen que está siendo instalada progresivamente en las diócesis y arquidiócesis de todo Chile como signo de comunión con la Santa Sede y de devoción a la Patrona de Chile.
La iniciativa es impulsada por la Fundación Manos Abiertas, que ha promovido la entrega de esta obra a las distintas diócesis del país. El proyecto nació a partir del mosaico original emplazado en el Vaticano como un regalo del pueblo chileno al Santo Padre, representando a la Virgen del Carmen como Reina y Madre de Chile. La obra incorpora elementos característicos de todo el territorio nacional, como piedras provenientes de distintas regiones, símbolos de los pueblos originarios, conchas del litoral, flores nativas y otros signos que expresan la identidad y la fe del pueblo chileno.
Tras la bendición del mosaico, el obispo de Talca, padre Galo Fernández, expresó su alegría por recibir este significativo regalo: "Llegó como es la Virgen María, siempre como un regalo, como un don. Es una iniciativa de la Fundación Manos Abiertas, que ha querido que haya una réplica de este mosaico, presente en los jardines del Vaticano, en cada uno de los obispados de Chile. Estamos muy honrados y felices de recibirlo."
El obispo destacó además la belleza de la obra y el lugar elegido para su instalación, señalando que será un espacio de acogida para quienes visiten la casa episcopal.
"Ha quedado muy bien confeccionada, hermosa. También nos alegramos de haber encontrado un espacio de acogida que llena de luz nuestra casa del Obispado, para que todos los que acudan sientan el manto protector de la Virgen María."
"Quisimos hacerlo este primer día de julio porque ya estamos en el mes en que celebramos a la Virgen del Carmen en nuestra diócesis. El amor por la Virgen del Carmen es inmenso en las familias y en nuestras tradiciones. Nos llenamos de fiestas durante julio y luego, especialmente en octubre, vuelven a florecer celebraciones muy esplendorosas en su honor."
Finalmente, el obispo agradeció a quienes hicieron posible este proyecto, destacando que el mosaico permanecerá como un signo permanente de fe para la diócesis: "Profunda gratitud a quienes tuvieron la iniciativa, a quienes la respaldaron y aportaron sus recursos. Nos han regalado algo que va a permanecer de un modo muy hermoso en nuestra diócesis, en esta casa del obispo."