La instancia reunió a estudiantes de Talca y Curicó para profundizar su encuentro con Cristo, fortalecer su liderazgo y renovar su compromiso con la misión en sus comunidades educativas.
Bajo el lema "Quien encuentra a Cristo, transforma el mundo", los días 24 y 25 de julio se realizó el Encuentro del Consejo Juvenil de Educación de la Diócesis de Talca, reuniendo a cerca de 50 jóvenes provenientes de colegios de Talca y Curicó en la Casa de Ejercicios Regina Pacis. La actividad fue organizada por el equipo de coordinación de la Vicaría de la Educación, en conjunto con la Pastoral Juvenil de Colegios, y el hecho de permanecer durante todo el fin de semana en este espacio permitió que los participantes no solo vivieran momentos de formación y oración, sino también una experiencia de convivencia, fraternidad y vida comunitaria.
Durante las dos jornadas, los jóvenes compartieron espacios de reflexión, talleres, acompañamiento y celebración de la fe, abordando temas como el encuentro personal con Jesús, el liderazgo al servicio de los demás, la salud emocional, la misión en la Iglesia y las comunicaciones. El programa también contempló un testimonio pastoral, momentos de adoración al Santísimo, la celebración de la Eucaristía, un consejo ampliado y una misa de envío.
La hermana Paulina Araya, integrante del equipo de coordinación de la Vicaría de la Educación, explicó que el principal propósito del encuentro fue fortalecer el liderazgo de los jóvenes que animan la pastoral de sus establecimientos.
“En el contexto de trabajar el liderazgo de los jóvenes, ellos como grupo de pastoral juvenil de la diócesis y de la Vicaría de la Educación han querido siempre vivir este encuentro, un encuentro donde puedan compartir, recibir formación y también compartir la vida juvenil. Tenemos la gracia de estar Curicó y Talca reunidos, por lo tanto, es una instancia para trabajar fuertemente el liderazgo de nuestros jóvenes”.
Reflexión, relaciones y servicio
Por su parte, Gabriel Nieto, también integrante del equipo de coordinación de la Vicaría de la Educación, señaló que la formación se desarrolló a partir de tres grandes ejes.
“Una es reflexionar en torno a la figura de Cristo y cómo ellos lo van conociendo; una segunda línea es, desde la psicología, cómo nos relacionamos entre pares y desarrollamos habilidades de liderazgo y contención; y una tercera línea es el servicio, cómo estamos llamados a ser líderes en una Iglesia que sale al servicio de los demás”.
Asimismo, destacó que uno de los principales desafíos es que los jóvenes regresen fortalecidos a sus comunidades: “Esperamos que se lleven la energía y el ánimo para seguir participando en las pastorales de sus colegios. Ellos son quienes les dan vida a sus comunidades y queremos que vuelvan con más entusiasmo para anunciar a Jesucristo entre los jóvenes. También buscamos que se sientan parte de la diócesis, porque esta no será la única actividad que viviremos en conjunto, sino el comienzo de nuevas instancias de participación y comunión”.
El encuentro permitió estrechar lazos entre estudiantes de distintas comunidades educativas, fortaleciendo el sentido de pertenencia a la Iglesia diocesana y promoviendo una red de jóvenes comprometidos con la evangelización.