La Diócesis de Talca conmemorará este aniversario el miércoles 19 de agosto con la presentación de un documental, un espacio de diálogo y la interpretación de la Cantata de los Derechos Humanos, invitando a la comunidad a renovar el compromiso con la defensa de la dignidad de toda persona.
En el contexto del Mes de la Solidaridad y de la celebración de los 100 años de la Diócesis de Talca, la comunidad diocesana se prepara para conmemorar los 50 años de la Vicaría de la Solidaridad, una obra que marcó profundamente la historia de la Iglesia y su servicio a quienes enfrentaron persecución y vulneraciones a sus derechos.
La jornada se realizará el miércoles 19 de agosto, a las 19:00 horas, en la Catedral de Talca, y tendrá como eje central la memoria de quienes fueron parte de esta labor, así como una reflexión sobre la vigencia de su compromiso con la persona humana.
La actividad comenzará con la exhibición del documental “Sin desviar la mirada: la historia de la Vicaría de la Solidaridad y su compromiso con la dignidad humana”, producción que recoge testimonios de personas vinculadas a esta obra, tanto desde quienes desempeñaron labores pastorales y jurídicas como de aquellos que acudieron a la Vicaría buscando acogida, orientación y apoyo.
Para el hermano Guido Goossens, colaborador de la Vicaría de la Solidaridad, esta conmemoración constituye una oportunidad para conocer y valorar nuevamente una experiencia fundamental de la historia de nuestra Iglesia.
“Es realmente una oportunidad única que vamos a tener ese día 19 de agosto de interiorizarnos de lo que sucedió aquí en el departamento jurídico en Talca, tanto por las personas que guiaban ese departamento, como las personas que fueron atendidas por la Vicaría. Entonces, para mí va a ser un momento histórico en la diócesis y recalcar que efectivamente fue un momento de la vida de la Iglesia que es histórico y que fue la obra más maravillosa, la obra más cercana a lo que hizo Jesús en el siglo XX”.
Tras la presentación del documental se desarrollará un espacio de conversación con representantes del mundo académico y de las ciencias sociales, quienes abordarán la importancia de esta experiencia eclesial y los desafíos que permanecen actualmente en materia de derechos humanos y dignidad de las personas.
Solidaridad y valentía
El hermano Guido destacó que la labor desarrollada hace cinco décadas no estuvo exenta de riesgos y que, precisamente por ello, constituye un testimonio que mantiene vigencia para la Iglesia y la sociedad actual.
“Hoy en día también para nosotros es importante poner en el centro siempre la persona humana, la dignidad humana. Y esto en muchos casos, efectivamente, no es solamente solidaridad, sino también es valentía hoy en día, porque defender siempre al abusado o al débil, al más pequeño, siempre trae algunos conflictos. Entonces, en ese momento también había una postura, un trabajo que tenía sus riesgos, pero esa Iglesia realmente optó por estar al lado del perseguido, del detenido, del desaparecido, de los familiares de los detenidos y desaparecidos”.
La conmemoración culminará con la presentación de la Cantata de los Derechos Humanos, interpretada por el Coro de la Universidad Católica del Maule. La jornada busca, de este modo, no solo recordar una etapa significativa de la historia de la Iglesia en Chile y en la Diócesis de Talca, sino también abrir un espacio para preguntarse por la responsabilidad que existe hoy frente a quienes viven situaciones de vulnerabilidad.
En esta perspectiva, el hermano Guido invitó a comprender la conmemoración como un llamado que trasciende el recuerdo histórico y que interpela a las comunidades en el presente: “Estamos llamados a tratarnos como hermanos y hermanas, vivir en la justicia, en la paz, la fraternidad. Y yo creo que el 19 de agosto va a ser un llamado fuerte para todos nosotros”.