Con gran fervor se celebró a Santa Rosa en Lontué. El Santuario dedicado a esta santa de origen peruano se llenó de alegría y colorido con esta hermosa celebración, que culminó en la tarde del domingo 30 de agosto.
Durante un mes las comunidades de Lontué se prepararon para vivir esta gran devoción de la mano de Santa Rosa. La imagen de la santa peregrinó por capillas y hogares llevando la buena nueva de Jesucristo.
El broche de oro fue la celebración del pasado domingo que comenzó a las 15:00 horas con la procesión, en la que se dieron cita todas las comunidades de la parroquia San Bonifacio de Lontué. El cariño por Santa Rosa se demostró en todo el caminar. Al llegar la procesión al santuario se efectuó un desfile con la participación de las comunidades y los huasos en sus caballos.
Luego, se celebró la misa presidida por Mons. Galo Fernández, obispo de Talca, quien resaltó lo verdadera que era esta fiesta, con la participación de niños, jóvenes, personas adultas, y cómo esta devoción se transmite y comparte con otros.
“Todo es tan sencillo, tan hermoso y profundo. En este mundo donde la inteligencia artificial, la rapidez de la información parece lo novedoso. Nosotros contemplando la figura de una mujer de hace tantísimos años que conoció el Evangelio a Jesucristo y vivió consecuentemente. Cuando escuchaba los textos de este domingo, pensaba que Santa Rosa habría dicho: ‘A mí me pasó lo de Jeremías. Jesús me conquistó. Sedujo mi corazón’. Tal vez como Jeremías, en algún momento Santa Rosa habría experimentado que el camino era arduo, complejo”.
“El fuego del amor de Dios cautivó su corazón y la llevó a vivir de un modo tan radical de austeridad, de pobreza y de servicio a los más pobres y humildes. Y se transforma para nosotros en un modelo, pasan los años y sigue inspirando. El modelo de Rosa, Santa Rosa de Lima, primera santa de América Latina, perdura porque nos lleva a Jesucristo que es fuente segura”, mencionó el padre Galo.
“Santa Rosa nos muestra que el verdadero éxito no es triunfar sobre otros, sino ser ofrenda de amor y servicio. Tan distinto a las ambiciones de este mundo (…) Santa Rosa supo ser discípula de Jesús, y entendió que el camino cristiano pasa por tomar la cruz y ponerse al servicio de los demás”.
¡Qué hermosa fiesta celebramos hoy! En pleno siglo XXI, en la época de tantas novedades tecnológicas, seguimos cantando con devoción detrás de la imagen, caminando con sencillez para decir que el camino de Dios es el camino del amor, del servicio, de la comunidad y de la familia, del cuidado de unos por otros, del respeto y del reconocimiento. Sí, no dejen de celebrar esta fiesta rica en tradiciones”, concluyó Mons. Fernández.
Esta fiesta de Santa Rosa en Lontué finalizó con un compartir comunitario en la explanada del santuario.