El primer encuentro, realizado el lunes 31 de agosto en el Centro de Extensión de la UCM, estuvo dedicado a la acción del Espíritu Santo y la filiación adoptiva. La jornada contó con la exposición de la madre Mariela Jerez, abadesa del Monasterio Trapense de Quilvo.
Con una invitación a profundizar en la acción del Espíritu Santo en la vida de los creyentes y de la Iglesia, se dio inicio este lunes 31 de agosto en Curicó al IV Ciclo Teológico-Pastoral, titulado “Ven, Espíritu Santo. Filiación adoptiva y carismas”. El primer encuentro se desarrolló a las 19:00 horas en el Centro de Extensión de la Universidad Católica del Maule (UCM), reuniendo a integrantes de distintas comunidades y personas interesadas en profundizar su formación cristiana.
La jornada comenzó con las palabras de bienvenida del padre José Ignacio Fernández, capellán general UCM, quien agradeció la presencia de los participantes y destacó la importancia de generar espacios de formación y reflexión sobre la fe. Posteriormente, el director de sede Curicó de la UCM, Enrique Muñoz, también dirigió unas palabras a los asistentes, poniendo énfasis en la responsabilidad de quienes participan en estas instancias de formación de compartir posteriormente lo aprendido en sus comunidades.
“Ustedes pueden difundir lo que puedan aprender en estos ciclos porque, en el fondo, tienen que ser semilla de la formación. Muchas veces cuando uno asiste a un ciclo de formación, cuando uno lo escucha, tiende a olvidarlo. Si uno lo escribe y lo estudia, tiende a aprenderlo. Pero si uno lo vive, realmente lo internaliza”.
“Para nosotros como universidad, tener la mirada del Evangelio y la formación es clave a nivel interno también con el medio que nos rodea. Así que yo espero que sea una actividad muy provechosa para cada uno de ustedes, y ojalá que las enseñanzas que rescaten de este ciclo las puedan compartir en su familia y con la comunidad a la cual pertenece”, señaló.
Profundizar en la acción del Espíritu Santo
Antes de dar paso a la primera exposición, se agradeció también la colaboración del padre Luis Alarcón, vicario episcopal de la Zona Curicó Rural, por su apoyo en la realización de estas actividades.
En la presentación del ciclo se explicó que, luego de haber abordado la eclesiología durante el ciclo anterior, esta nueva instancia busca profundizar en la neumatología, es decir, en la acción del Espíritu Santo. De esta manera, la primera jornada tuvo como protagonista a la madre Mariela Jerez, abadesa del Monasterio Trapense de Quilvo, quien desarrolló la reflexión “¡Ven Espíritu Santo! Haznos hijos en el Hijo”.
Durante su presentación, la religiosa invitó a profundizar en la experiencia de ser hijos de Dios por obra del Espíritu Santo, especialmente en un contexto social donde existe una profunda necesidad de vínculos, acompañamiento y paternidad espiritual.
“El tema de la filiación, hijos en el Hijo por obra del Espíritu, Abba Padre, es algo que es vital en nuestra vida cristiana y también como un desafío en un mundo que camina como adverso en eso. Me parece que es como un punto de luz, un testimonio en nuestro tiempo poder ser como un reflejo de la paternidad de Dios entre los hombres, donde nos movemos y somos y existimos”.
La madre Mariela también valoró positivamente la participación de los asistentes, destacando el interés y compromiso demostrado durante el encuentro: “Me sorprende. La gente está como muy interesada y comprometida también. Son personas que viven su fe con una seriedad y con una intensidad que realmente me da vida a mí, me da mucha alegría. Estoy muy agradecida, una experiencia muy linda”.
El encuentro culminó con un espacio de compartir que permitió a los participantes continuar la conversación en un ambiente fraterno. Al finalizar, se extendió la invitación al segundo encuentro del ciclo, programado para el lunes 7 de septiembre, nuevamente a las 19:00 horas en el Centro de Extensión UCM de Curicó junto al padre Pablo Arteaga, doctor en Teología Dogmática, quien abordará el tema “Los carismas del Espíritu Santo en la edificación de la Iglesia”.