El diácono Gonzalo Berríos y su esposa Érica González son los nuevos coordinadores de la Comisión Diocesana de Pastoral Familiar, equipo que además integra el padre José Guzmán como asesor. Ellos nos comparten sus esperanzas para este servicio que empieza a acompañar las realidades de nuestra Iglesia.
Ya todos constatamos que los tipos de familia presentes en nuestra sociedad son diversos, con menos frecuencia vemos la presencia de la familia tradicional con mamá, papá e hijos bajo un mismo hogar. Bajo esta realidad la Pastoral Familiar sabe que su trabajo es desafiante y complejo.
Gonzalo y Érica reconocen que asumir este servicio es un desafío que asumen con esperanza y alegría, con la convicción que el Señor los ha llamado y los va a guiar, siendo una instancia que esperan los fortalecerá como matrimonio. Por su parte, el padre José sostiene que es una oportunidad para seguir implementando lo que ya se ha hecho como Pastoral Familiar, sabiendo que es una labor y misión fundamental el trabajo con las familias.
Durante el primer fin de semana de septiembre pudieron participar en una Jornada Nacional de Pastoral Familiar. “Fuimos con la disposición de mirar, de escuchar de qué se trataba, pero volvimos con la mochila un poco más liviana y llenita de esperanza. Lo que más me marcó fue el hecho de que, así como nosotros vamos a empezar de cero, había otras personas que también comenzarán de cero. Entonces, eso es motivador y esperanzador”, sostiene Érica. Este fue un encuentro encabezado por Mons. Galo Fernández, quien es Presidente de la Comisión Nacional de Pastoral Familiar de la CECh, que sirvió mucho para conocer distintas experiencias de otras diócesis del país.
Además, los nuevos coordinadores agradecen el apoyo que le han expresado Jorge Muñoz y María Alina Quintero, anteriores encargados de Pastoral Familiar, quienes les compartieron el trabajo ya realizado en los últimos años.
Acoger a todos sin distinción
“El tema familiar es absolutamente transversal en lo que hacemos como Iglesia”, destacada Gonzalo, y agrega: “Tenemos que acoger a todas las familias, no tenemos que cerrarle las puertas a nadie. Nosotros trabajamos con adultos mayores y conocemos esa realidad familiar. En la catequesis familiar hay todo tipo de familias. Somos conscientes que es un tema concreto en la sociedad de hoy”.
“Desde Amoris laetitia del Papa Francisco sabemos siempre nos encomienda esa apertura a aceptar, a ayudar a todas las familias que se están en nuestra sociedad con una guía, con un abrazo esperanzador y siempre ayudando en las diferentes dificultades y problemas familiares que se presentan”, menciona el padre José Guzmán.
Proyecciones
“Esperamos tener la colaboración de las parroquias y los párrocos para este servicio, del obispado también, todo apuntando a iniciar nuestro trabajo en el 2027. Misas para el mes de la familia en Curicó y Talca, algún encuentro para la zona centro-sur de Chile. También seguir acompañando el proceso de la catequesis de preparación al matrimonio”, menciona el asesor de Pastoral Familiar.
“Una de las cosas que queremos hacer es recorrer la diócesis para conocer la realidad y, además, para buscar personas que nos puedan apoyar en este trabajo. Queremos formar equipos de Pastoral en cada Zona Pastoral y a su vez en cada parroquia. Estamos super conscientes y abiertos a esta situación, sabemos que es importante trabajar en equipo. Si trabajamos en equipo vamos a conseguir mucho más fruto y podremos abarcar más lugares en la diócesis”, enfatizan Érica y Gonzalo.
Los tres personeros agradecen desde ya el apoyo expresado por el obispo Galo Fernández, quien ha sido el que les ha solicitado comenzar este camino para afianzar la Pastoral Familiar a nivel diocesano.
Otra área que se quiere desarrollar es a nivel de colegios, quizás comenzando en los colegios diocesanos. Conocedores que a nuestros colegios llegan las familias con sus hijos, es un aspecto que hay que cubrir y en cual establecer nexos y generar redes de apoyo para las familias.
“Queremos llevar esperanza, queremos aportar también desde nuestra tarea de la Pastoral Familiar, siempre vivir en torno a lo que el Señor quiere y es familias unidas desde la fe, familias que busquen permanecer unidas y es lo que vamos a apostar desde las instituciones educacionales”, sostiene el padre José.
Con varios sueños y desafíos este nuevo equipo de la Pastoral Familiar inicia su caminar en nuestra Diócesis de Talca, recemos por ellos y abramos espacio en nuestras comunidades para que la buena noticia del Señor llegue a todos los hogares sin distinción.
(Nota publicada en la edición 514 de la revista COMUNICANDO, octubre 2026)