Con una Eucaristía presidida por el obispo de Talca, monseñor Galo Fernández, la comunidad parroquial San Sebastián de Talca celebró el domingo 25 de octubre sus 40 años de vida pastoral.
Con la entrada de los estandartes de las cinco comunidades que conforman la parroquia San Sebastián: Manuel Larrían, Jesús Amigo, Virgen de los Pobres, San Pablo y Jesús y María se dio inicio a la Eucaristía con la que esta parroquia celebró cuatro décadas de vida y misión. La celebración fue presidida por el obispo Galo Fernández, quien invitó a la comunidad a agradecer su historia y, al mismo tiempo, a renovar su compromiso evangelizador frente a los desafíos del presente.
Durante su homilía, el obispo recordó que en estos 40 años han cambiado profundamente las familias, los barrios y la sociedad, pero permanece la tarea fundamental de la Iglesia: anunciar a Jesucristo y hacer presente su amor. “Han cambiado los tiempos, pero seguimos peregrinando. Seguimos anunciando el Evangelio de Jesús”, señaló.
Mons. Fernández destacó especialmente el sentido del mandamiento del amor, subrayando que el amor a Dios no puede separarse del amor al prójimo. En ese sentido, planteó que el principal desafío de la comunidad no se mide solamente por sus actividades o por las obras realizadas durante estas cuatro décadas, sino por la capacidad de hacer presente el amor de Dios en medio de las personas, especialmente de quienes viven situaciones de vulnerabilidad, pobreza, enfermedad, violencia o soledad.
El obispo de Talca también llamó a la comunidad a mirar hacia el futuro con esperanza y alegría. Recordó que las nuevas generaciones enfrentan desafíos distintos a los de décadas anteriores y que, precisamente por ello, la Iglesia está llamada a ofrecer hoy el Evangelio con renovado entusiasmo. “Acojan la palabra, acójanla con alegría; sin alegría no hay evangelización posible”, expresó, invitando a las comunidades a escribir nuevas páginas de su historia de fe.
Una celebración que recoge 40 años de camino
Luego de la comunión el párroco, padre Mauricio Albornoz, recordó que la celebración del aniversario no se redujo a esta Eucaristía, sino que fue precedida por diversas actividades realizadas durante los últimos meses. Entre ellas mencionó encuentros de solidaridad y fraternidad, momentos de oración y adoración al Santísimo, además de instancias destinadas a recuperar la memoria de hombres y mujeres que han entregado parte importante de sus vidas al servicio de la parroquia.
El sacerdote señaló que estos 40 años han sido “un tiempo de particular gracia y de dar gracias al Señor y a tantos y a tantas”, destacando el servicio cotidiano y muchas veces silencioso de quienes colaboran gratuitamente en las distintas comunidades por amor a Dios y a sus hermanos.
Como expresión de esta gratitud, al término de la Eucaristía se realizó un reconocimiento a tres laicos que representan a tantos hombres y mujeres que han servido a la parroquia durante estos años: Verónica López, de la comunidad Jesús Amigo; Héctor Ramírez, conocido como “Tito”, de la comunidad Virgen de los Pobres; y Silvia Peña, de la comunidad Manuel Larraín. El reconocimiento destacó sus distintas formas de servicio pastoral, comunitario y de acompañamiento a quienes más lo necesitan.
Tras esto se llevó una torta y todos cantaron el cumpleaños feliz agradeciendo el camino recorrido, valorando a quienes han construido esta historia como signo de la renovación y misión de las cinco comunidades de la parroquia San Sebastián. En el patio se compartió un rico trozo de torta.