Demo

  • Inicio
  • DIÓCESIS
    • Reseña histórica
    • Obispo
    • Gobierno Diocesano
    • Sacerdotes y Diáconos
    • Comunidades Religiosas
    • Fundaciones
    • Casas de Ejercicios
    • Colegios
    • Hogares
  • Vicarías y Departamentos
    • Vicarías
    • Archivo Parroquial
    • Comunicación Social
    • Formación
    • Catequesis
    • Liturgia
    • Depto. Jurídico
    • Administración
    • Espiritualidad
    • 1 %
    • Santuarios y Piedad Popular
    • Gestión Educacional
    • Centro Pastoral Curicó
    • Pastoral Vocacional
    • Pastoral de Animación Bíblica
  • Parroquias
  • Agenda del Pastor
  • Noticias
Demo
  • Inicio
  • Noticias
  • Comentario Dominical
  • ¿Qué quieren?
18 Ene2015

¿Qué quieren?

p luis vaccaroP. Luis Vaccaro Cuevas
Profesor de la Facultad de Ciencias Religiosas y Filosóficas de la Universidad Católica del Maule.


El texto que la liturgia dominical nos entrega, nos sumerge de lleno en el tiempo ordinario. Celebramos el segundo domingo de este largo período de la Iglesia que dura 34 semanas y sólo se interrumpe en los cuarenta días que preceden a la Semana Santa y en los cincuenta siguientes a la celebración de la Resurrección del Señor en la Solemnidad de la Pascua. El primer Domingo de este tiempo lo constituye simultáneamente el último del tiempo de Navidad, es decir, la fiesta del Bautismo del Señor.

El acento del evangelista se centra de manera clara, como en todas las ocasiones que aparece la figura del Bautista, en la eficacia e importancia del testimonio y las consecuencias que se derivan de él. Esto es lo que representan los dos discípulos del Bautista. Ellos son directamente afectados por el testimonio de su maestro. Comprenden que deben abandonar al que hasta entonces ha sido su guía para seguir los pasos de Jesús. El texto no abunda en presupuestos psicológicos ni en actitudes previamente requeridas. Se nos pone, de modo sencillo pero claro, ante la convicción profunda de la fe que ha sido cultivada en el seguimiento de Juan, y ahora encuentra su realización. Por esto tampoco se entra en mayores explicaciones respecto del significado de la expresión “Cordero de Dios”. Los discípulos comprenden que están delante de quien esperaban. Es la primera vez que se oye hablar a Jesús en este evangelio, y lo hace con una pregunta: “¿Qué quieren?”. Es la gran interrogante que Jesús hace al hombre, en todo momento de la historia. Es una pregunta dirigida a un ser que, como en todo tiempo y circunstancia, se encuentra en búsqueda permanente de respuestas y claridades.

El seguimiento que los discípulos hacen de Jesús, supone el corazón del texto: ellos también han respondido con una pregunta ¿dónde vives?. La afirmación que el evangelista hace de que permanecieron con Jesús, implica mucho más que una simple constatación de realidad. Implica la respuesta a la pregunta que ellos mismos han formulado. Ellos han encontrado el lugar de Dios, han reconocido al Mesías y permanecen con él. Inician, por tanto, un nuevo camino de discipulado, de seguimiento de Aquél que han reconocido como el nuevo maestro. Eso lo enfatiza la alusión que se hace al tiempo “eran alrededor de las cuatro de la tarde”, la hora décima en el horario romano. Es una alusión clara a la hora de la plenitud. El hombre se ha encontrado con Dios, lo ha reconocido y lo ha seguido, esa es el tiempo de plenitud que hace de su vida algo radicalmente distinto: los convierte en testigos, cuyo testimonio hace que otros descubran este camino como el que también convertirá sus vidas en otra cosa. Ese es el caso de Andrés, quien comunica a Pedro, su hermano, el encuentro con el Mesías. Pedro lo sigue y queda cautivado por la persona de Jesús, ese amor que se despierta permite no sólo una fe incondicional sino el cambio de nombre. Eso implica el ser reconocido y cambiado por quien lo denomina de otra manera.

El encuentro con Jesús, supone el discipulado que nos convierte en testigos no sólo de un encuentro, sino de un camino que abre al hombre a una mirada nueva sobre la vida: la de aquél que se pregunta dónde está Dios presente, y experimentando a Jesús descubre la certeza que la fe otorga para reconocerlo y transmitirlo.

Domingo 18 de enero de 2015. (Jn. 1, 35-42)

Diseño, Edición y Producción: Departamento de Comunicación Social.
Todos los Derechos Reservados ©Diócesis de Talca-Chile

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

  • Inicio
  • DIÓCESIS
    • Reseña histórica
    • Obispo
    • Gobierno Diocesano
    • Sacerdotes y Diáconos
    • Comunidades Religiosas
    • Fundaciones
    • Casas de Ejercicios
    • Colegios
    • Hogares
  • Vicarías y Departamentos
    • Vicarías
    • Archivo Parroquial
    • Comunicación Social
    • Formación
    • Catequesis
    • Liturgia
    • Depto. Jurídico
    • Administración
    • Espiritualidad
    • 1 %
    • Santuarios y Piedad Popular
    • Gestión Educacional
    • Centro Pastoral Curicó
    • Pastoral Vocacional
    • Pastoral de Animación Bíblica
  • Parroquias
  • Agenda del Pastor
  • Noticias