Demo

  • Inicio
  • DIÓCESIS
    • Reseña histórica
    • Obispo
    • Gobierno Diocesano
    • Sacerdotes y Diáconos
    • Comunidades Religiosas
    • Fundaciones
    • Casas de Ejercicios
    • Colegios
    • Hogares
  • Vicarías y Departamentos
    • Vicarías
    • Archivo Parroquial
    • Comunicación Social
    • Formación
    • Catequesis
    • Liturgia
    • Depto. Jurídico
    • Administración
    • Espiritualidad
    • 1 %
    • Santuarios y Piedad Popular
    • Gestión Educacional
    • Centro Pastoral Curicó
    • Pastoral Vocacional
    • Pastoral de Animación Bíblica
  • Parroquias
  • Agenda del Pastor
  • Noticias
Demo
  • Inicio
  • Noticias
  • Comentario Dominical
  • El testimonio, medio privilegiado de la evangelización
26 Ene2016

El testimonio, medio privilegiado de la evangelización

p luis alarP. Luis Alarcón Escárate
Vicario Episcopal de Pastoral Social
Vicario Episcopal Zona Costa
Párroco de Hualañé y La Huerta de Mataquito


Nuestra Iglesia Diocesana de Talca en el año 1992, en una gran celebración del Encuentro Diocesano, se declaró en estado de Misión Permanente. Fue un acontecimiento grandioso, ya que durante el Sínodo realizado desde el año 1989, en todas las consultas que se hicieron a las comunidades parroquiales y movimientos se decía que la Iglesia debe salir de la comodidad que es esperar que vengan a buscar sacramentos y atención espiritual a los templos y capillas reduciendo la pastoral a la entrega de catequesis a la manera de supermercados de la fe. Esta forma de actuar crea una institución desmarcada de la vida de la gente, ritualista, poco atractiva, burocrática, individualista.

Esta búsqueda no nace de alguien que dirige todo desde algún lugar oculto como a veces se dice por ahí: “tenían todo preparado”, sino que de los diálogos, encuentros, consultas a mucha gente externa a lo eclesial y a todos los agentes pastorales, por lo tanto surge del corazón mismo de Dios que hace oír su voz en todas esas palabras dichas por hombres y mujeres de nuestra Diócesis y que el Espíritu Santo nos hace reconocer y obedecer a lo que nos hace volver a las raíces de lo que debemos vivir.

El evangelio de hoy nos presenta el testimonio de alguien que ha recibido a Jesús y que le presenta a otro lo que ha conocido a partir de aquellos que vieron y escucharon la Palabra de Jesús.

Jesús mismo se presenta como testigo de alguien, del Espíritu Santo que lo ha ungido y lo ha enviado a llevar una Buena Noticia, eso implica salida, recorrer todos los lugares del mundo para anunciar la liberación a los cautivos, y la vista a los ciegos, a dar libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor. Es un misionero del Padre que con palabras y obras hablará del amor que tiene por todos.

Jesús es la palabra viva del Padre, es el rostro humano de Dios, que quiere llegar a todos, no esperar que vengan.

Podemos todos entonces preguntarnos por esta misión. ¿Cómo la estoy viviendo? ¿Soy un cristiano pasivo que espero recibir de la Iglesia y no aporto nada a la construcción del Reino de Dios? Mucha gente se excusa de participar porque la Iglesia no le da nada. Pero esa visión o actitud es la que nos ha llevado a creer que la Iglesia es de alguien, del obispo o del sacerdote, incluso del ministro en las pequeñas comunidades rurales o urbanas.
 
El ser testigo de Cristo, después del encuentro con él, nos hace protagonistas de la Misión: es mía, como mía es la Iglesia, más bien ‘yo soy iglesia’. Es una orden plantearnos la misión, no es optativo: Jesús lo ha dicho al final del evangelio de Mateo: “Id por todas partes y anunciad el Evangelio”. Una orden que alcanza a todos, no solo a los grupos misioneros sino que a todo agente pastoral que sirve en parroquias o instituciones diversas: de salud, de justicia, de educación, de gobierno, de arte, de ciencia, porque en todas esas realidades buscamos servir para crecer como personas y país, por lo tanto se requiere una fuerza inspiradora mayor, que no es solo mi querer personal o ideología, en todas las realidades hay semillas del verbo.

El ser testigo de Cristo nos mueve a desarrollar todas las capacidades humanas y divinas: San Pablo nos muestra en su carta que la diversidad de dones son una riqueza para la vida del Reino. Todos nos necesitamos para asegurar la vida del mundo, nadie es solo, y esa comunión cuando se da en Cristo, es fuente de vida plena. Es crecimiento humano y crecimiento estructural, ya que el trabajo de anuncio misionero es ciudad nueva, es pueblo nuevo.

Domingo 24 de enero de 2016. (Lucas 1, 1-4; 4, 14-21) Tercer domingo del año

Diseño, Edición y Producción: Departamento de Comunicación Social.
Todos los Derechos Reservados ©Diócesis de Talca-Chile

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

  • Inicio
  • DIÓCESIS
    • Reseña histórica
    • Obispo
    • Gobierno Diocesano
    • Sacerdotes y Diáconos
    • Comunidades Religiosas
    • Fundaciones
    • Casas de Ejercicios
    • Colegios
    • Hogares
  • Vicarías y Departamentos
    • Vicarías
    • Archivo Parroquial
    • Comunicación Social
    • Formación
    • Catequesis
    • Liturgia
    • Depto. Jurídico
    • Administración
    • Espiritualidad
    • 1 %
    • Santuarios y Piedad Popular
    • Gestión Educacional
    • Centro Pastoral Curicó
    • Pastoral Vocacional
    • Pastoral de Animación Bíblica
  • Parroquias
  • Agenda del Pastor
  • Noticias