Demo

  • Inicio
  • DIÓCESIS
    • Reseña histórica
    • Obispo
    • Gobierno Diocesano
    • Sacerdotes y Diáconos
    • Comunidades Religiosas
    • Fundaciones
    • Casas de Ejercicios
    • Colegios
    • Hogares
  • Vicarías y Departamentos
    • Vicarías
    • Archivo Parroquial
    • Comunicación Social
    • Formación
    • Catequesis
    • Liturgia
    • Depto. Jurídico
    • Administración
    • Espiritualidad
    • 1 %
    • Santuarios y Piedad Popular
    • Gestión Educacional
    • Centro Pastoral Curicó
    • Pastoral Vocacional
    • Pastoral de Animación Bíblica
  • Parroquias
  • Agenda del Pastor
  • Noticias
Demo
  • Inicio
  • Noticias
  • Comentario Dominical
  • Un padre misericordioso que sabe acompañar y esperar
09 Sep2016

Un padre misericordioso que sabe acompañar y esperar

p luis alarP. Luis Alarcón Escárate
Vicario de Pastoral Social
Párroco de Hualañé y de La Huerta del Mataquito

Hoy nos encontramos con el texto que ha estado en el centro de este Año de la Misericordia. El Hijo pródigo, o más bien podríamos decir: el Padre Misericordioso. Es una historia muy apasionante porque es un encuentro con la propia historia. Todos hemos sido Hijos pródigos y buscamos mandarnos solos y hacer lo que queramos. Lo escuchamos a diario entre los jóvenes que piden vivir su vida, sus cosas; pero ojalá con la pieza calentita, con televisor y con un computador y con wifi. Ellos no quieren a nadie cerca pero sí todo lo que pueda hacerles la vida fácil.

Es la historia de una sociedad que cree que es grande o ha crecido porque sabe leer un poco más o sabe sumar y está cerca de ser un país desarrollado por lo tanto tiene que estar a la altura de “otros”, si no es así estamos atrasados o subdesarrollados.

El pedir la herencia antes de tiempo es casi un deseo de que mi padre no exista, ya no esté. Nadie lo hace, porque es algo mal visto. Pero este hijo lo pide y de inmediato se marcha para hacer su vida y sus cosas. Todo hasta que se lo gasta todo y en la necesidad tiene que pedir y nadie le daba nada. Seguramente cuando tenía eran muchos los que lo acompañaban y estaban con él. Pero ahora que no tiene dinero ya no nos sirve y más encima le mandan a cuidar cerdos. Tarea que no denigra a nadie, sino que es un trabajo que le hace recapacitar y entrar en razón. Al parecer es necesario llegar a ese lugar, a lo más bajo, para darnos cuenta que podemos esperar algo más y esperar en alguien más. El joven recuerda su casa y a su padre: ¡cuántos allá tienen comida suficiente y yo aquí pasando hambre! Volveré y le diré: Padre, he pecado contra Dios y contra ti, ya no merezco llamarme hijo tuyo. En la indigencia se da cuenta de su dignidad de hijo y eso le permite entrar en un camino de sanación y en un nuevo encuentro que será su conversión.

Al volver, es su padre quien lo ve y sale corriendo a su encuentro y lo abraza y pide que lo vistan y le pongan un anillo en el dedo y manda a matar el ternero cebado porque este hijo estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado. El padre nos muestra una reacción divina, que no condena, sino que ha esperado mucho tiempo.

¿Cuánta paciencia tenemos cada uno de nosotros para esperar que los hijos, los amigos, e incluso uno mismo pueda encontrarse para volver a los brazos de tu padre que te ama? ¿Cuánta paciencia tenemos para siempre reconocer en el otro a alguien que vale, que sigue siendo un hijo amado del padre y merece un buen trato y respeto? ¿Cuánta paciencia tenemos para esperar escuchar esa palabra de arrepentimiento y de conversión de quien ha sido a veces la oveja negra de la familia? Y que alegría produce el saber que ese hijo ha regresado, ha sentado cabeza, no para someterse a alguien que lo ordena y manda sino que para reconocer que hay amor, misericordia al extremo y que la respuesta que brota es únicamente devolver con cariño aquello que hemos recibido. Esa es la historia del hombre con su Dios, pura misericordia.

Domingo 11 de septiembre, Lucas 15, 1-32.

Diseño, Edición y Producción: Departamento de Comunicación Social.
Todos los Derechos Reservados ©Diócesis de Talca-Chile

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

  • Inicio
  • DIÓCESIS
    • Reseña histórica
    • Obispo
    • Gobierno Diocesano
    • Sacerdotes y Diáconos
    • Comunidades Religiosas
    • Fundaciones
    • Casas de Ejercicios
    • Colegios
    • Hogares
  • Vicarías y Departamentos
    • Vicarías
    • Archivo Parroquial
    • Comunicación Social
    • Formación
    • Catequesis
    • Liturgia
    • Depto. Jurídico
    • Administración
    • Espiritualidad
    • 1 %
    • Santuarios y Piedad Popular
    • Gestión Educacional
    • Centro Pastoral Curicó
    • Pastoral Vocacional
    • Pastoral de Animación Bíblica
  • Parroquias
  • Agenda del Pastor
  • Noticias