Demo

  • Inicio
  • DIÓCESIS
    • Reseña histórica
    • Obispo
    • Gobierno Diocesano
    • Sacerdotes y Diáconos
    • Comunidades Religiosas
    • Fundaciones
    • Casas de Ejercicios
    • Colegios
    • Hogares
  • Vicarías y Departamentos
    • Vicarías
    • Archivo Parroquial
    • Comunicación Social
    • Formación
    • Catequesis
    • Liturgia
    • Depto. Jurídico
    • Administración
    • Espiritualidad
    • 1 %
    • Santuarios y Piedad Popular
    • Gestión Educacional
    • Centro Pastoral Curicó
    • Pastoral Vocacional
    • Pastoral de Animación Bíblica
  • Parroquias
  • Agenda del Pastor
  • Noticias
Demo
  • Inicio
  • Noticias
  • Comentario Dominical
  • La cruz, signo de vida no de muerte
10 Abr2017

La cruz, signo de vida no de muerte

p luis alarP. Luis Alarcón Escárate
Vicario de Pastoral Social
Párroco de Los Doce Apóstoles

Hemos vivido cuarenta días de preparación para llegar a esta semana central en nuestra vida de fe. Nos hemos ejercitado en la oración, el ayuno y la limosna para poder crecer en nuestra vida espiritual. Creo que es bueno hacer un recorrido que nos permita entender estos días que, espero, disfrutemos en la oración y en la participación en nuestras comunidades.

El primer domingo de Cuaresma tuvimos la ida al desierto junto a Jesús, donde el demonio lo tienta y lo obliga a definir su manera de vivir la vocación recibida, desde la palabra de Dios responde a cada una de las tentaciones que lo quieren llevar por el poder, la riqueza o la religión como una fuerza que mantiene al hombre apegado a puros ritos y que eso implica un testimonio poco coherente. El segundo domingo contemplamos la transfiguración, un momento místico, lleno de misterio y que nos muestra la verdad de Jesús que no era cualquier hombre sino que es el Hijo de Dios que junto a Moisés y Elías conversan acerca de lo que debe pasar en la historia del universo y de los hombres. El tercer domingo comienza una serie de encuentros en los cuales grandes necesidades humanas son asumidas y acompañadas por el Señor, el primero de ellos es la sed no solo de agua sino de aquello que hará que la vida tome sentido, que las piezas de la vida se unan y todo funcione de manera armónica, para las mamás y papás será el tiempo en el cual el hijo sienta cabeza y ahora ya no me preocupo más de él, en el sentido infantil. El cuarto domingo una nueva realidad la luz, el ciego no puede ver, pero sabe quién es el que lo puede sanar, dejando de esa manera ciegos a los que veían, que no reconocen a Jesús como el autor de esa sanación. Y el pasado domingo nos encontramos con la vida, Jesús es el Señor de la vida, lo manifiesta resucitando a Lázaro, su amigo.

Hoy, contemplamos al mismo Jesús haciendo su entrada triunfal en Jerusalén, la ciudad que mata a los profetas. Su fama lo precede y es por eso que lo saludan con ramas de olivos y palmera, tirando sus mantos en el suelo. Reconocen en él al rey que los liberará de todo lo malo. Es un día contradictorio ya que luego en la celebración eucarística escucharemos el texto de la Pasión del Señor al que antes saludamos con tanta alegría.

En este caminar se dan contradicciones, en la vida de fe pasamos muchas veces por estados de ceguera y de abandono, de no ver el camino y de sentir que nada tiene sentido. Hay momentos en los cuales la fuerza del mal nos hace dudar de todo y de todos, como por ejemplo de las instituciones, las personas, etc.

Estos días de Semana Santa, ya lo decíamos al inicio, son para contemplar esta inmensa realidad, estos personajes que podemos ser nosotros mismos, quienes por miedo, por afán de poder, de figuración, nos aferramos a ciertos personajes de los que aparecen en la lectura de la Pasión y abandonamos nuestra verdad, abandonamos a Jesús a su propia suerte. Nosotros que estamos casi siempre arrastrados por la corriente del mundo podemos ver y aprender de quien ha guiado su propia historia, de quien “no le quitan la vida sino que él la da”, de alguien que en su gesto de acogida al gran amor del Padre Dios se da por todos en la cruz, en una muerte vergonzosa pero que, verdaderamente, era una entrega amorosa.

Domingo 09 de marzo, Mateo 21, 1-11.

Diseño, Edición y Producción: Departamento de Comunicación Social.
Todos los Derechos Reservados ©Diócesis de Talca-Chile

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

  • Inicio
  • DIÓCESIS
    • Reseña histórica
    • Obispo
    • Gobierno Diocesano
    • Sacerdotes y Diáconos
    • Comunidades Religiosas
    • Fundaciones
    • Casas de Ejercicios
    • Colegios
    • Hogares
  • Vicarías y Departamentos
    • Vicarías
    • Archivo Parroquial
    • Comunicación Social
    • Formación
    • Catequesis
    • Liturgia
    • Depto. Jurídico
    • Administración
    • Espiritualidad
    • 1 %
    • Santuarios y Piedad Popular
    • Gestión Educacional
    • Centro Pastoral Curicó
    • Pastoral Vocacional
    • Pastoral de Animación Bíblica
  • Parroquias
  • Agenda del Pastor
  • Noticias